Enrique Rosas

(México, 1972)

Enrique es un artista que actualmente explora ciertas tradiciones de conocimiento antiguo con las posibilidades que abre la tecnología del siglo XXI. Parte importante de sus procesos consiste en establecer una retroalimentación entre distintas disciplinas y experiencias. Su obra opera a partir de binomios en yuxtaposición o conjunción: el observador y lo observado, lo individual y lo colectivo, lo natural y lo construido, lo micro y lo macro, etc. Una búsqueda en la que cada elemento se estudia desde la óptica semiológica; es decir un lenguaje que no sólo es interpretación sino también producción de sentido.

La galería Le Laboratoire organizó la primera exposición individual del artista en México, Sell your Money, durante el Gallery Weekend México 2013. También presentó su trabajo en las ferias Zona MACO 2014, 2015 y 2016.

Rosas ganó el Premio Colección Reserva de la Familia, edición 2015, presentado en octubre 2014 en el Museo Jumex. Presentó su primera exposición individual en un museo mexicano, Estados alterados de conciencia, en el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil, de noviembre 2014 a enero 2015. Su obra forma parte de Colección José Cuervo y Colección / Fundación Televisa, entre otras.

De una investigación extra académica surgen múltiples exaltaciones del estado intelectual que se manifiestan en ideas cíclicas e incisivas que guían a Rosas dentro de un remolino de conocimiento. Una persistente exhortación al inconsciente, mismo que permanece en un estado catártico de no ser por un proceso de alteración.

Apertura, vacío. El ser humano está constituido por una hiancia, porque está esencialmente dividido, se establece por carencias y es de su atender el colmar los vacíos propios del inconsciente. La imaginación cumple ese objetivo; a partir de generar e inventar, se instaura el eterno esfuerzo, por establecer relaciones con su propia imagen. Una relación de tensión alienable, un proceso circulatorio que constituye el secreto de la materia prima que proviene indiscutiblemente de la misma raíz que el inconsciente del hombre.

De esa manera, Rosas se mantiene en un recurrente estado de re exión y es precisamente un estado alterado de conciencia lo que obliga a transgredir los límites de la creación, arrastrándolos a tal punto de implementarlos dentro de procesos técnicos y tecnológicos. ¿El resultado?: Elementos maquínicos de ensamble y correlación, de entidad, subjetividad e interacción.

– Paula Duarte, Museo Carrillo Gil